Somos un equipo argentino dedicado a fabricar hardware de seguridad corporativo con estándares de acabado que responden a las exigencias de las grandes sedes. Nuestra historia empieza en Mendoza, con la convicción de que el control de acceso también define la imagen de una empresa.
Glamagard reúne a ingenieros, técnicos de montaje y especialistas en acabados que trabajan cada barrera y torniquete como una pieza de infraestructura crítica. Conocemos el comportamiento del acero, el cristal y la electrónica de control en edificios corporativos de alto tránsito.
Ingeniero con más de quince años en sistemas de control de acceso. Define los estándares de resistencia estructural y supervisa la integración de cada barrera con los protocolos de seguridad de las sedes corporativas.
Jefatura de producciónResponsable de la línea de fabricación en Mendoza. Coordina el pulido de superficies, el ensamblaje de módulos de cristal templado y las pruebas de ciclo continuo que garantizan la durabilidad de los torniquetes.
Diseño industrialEspecialistas en estética aplicada a hardware de seguridad. Trabajan la iluminación LED, los revestimientos de acero inoxidable y los detalles de cristal que integran los accesos con la imagen de cada corporación.
Instalación y soporteCuadrillas propias que montan barreras y torniquetes en sedes de todo el país. Realizan la puesta en marcha, la calibración de sensores y el mantenimiento preventivo para mantener los accesos operativos sin interrupciones.
Glamagard nació de una observación concreta: las grandes corporaciones en Argentina necesitaban sistemas de control de acceso que no solo cumplieran con estándares de seguridad, sino que también sostuvieran la imagen de sus sedes. Los equipos disponibles en el mercado local priorizaban la función sobre la forma, dejando un vacío que decidimos ocupar con barreras y torniquetes de acero pulido y cristal, diseñados para entornos ejecutivos.
Nuestro proceso parte de la ingeniería estructural y termina en el detalle superficial. Cada unidad se fabrica con materiales certificados, se ensambla en nuestro taller de Mendoza y se prueba bajo condiciones de uso intensivo antes de salir a obra. Trabajamos con equipos de arquitectura y facility management desde la especificación inicial, para que el hardware se integre con la infraestructura existente sin improvisaciones.
Cuando un visitante cruza un acceso Glamagard, percibe orden y solidez. Para el cliente, eso se traduce en menos incidencias de control, una recepción que comunica seriedad y un sistema que se mantiene operativo con mantenimiento predecible. El resultado no es solo una barrera: es la puerta de entrada que la sede merece.