Definimos cada etapa del proceso de instalación de torniquetes y barreras de seguridad: relevamiento del flujo de personas, especificación técnica, fabricación, montaje y puesta en marcha. Trabajamos con plazos reales y entregamos documentación de mantenimiento para que el sistema funcione sin sorpresas.
Desde la primera barrera instalada hasta los sistemas de acceso más exigentes del país, cada etapa del camino dejó una lección aplicada en el siguiente proyecto.
Arrancamos con un taller de mecanizado en Mendoza y un encargo puntual: reparar torniquetes de una torre de oficinas. Ese trabajo definió el estándar de calidad que mantenemos hoy.
Diseñamos y fabricamos nuestra primera serie de barreras de acero inoxidable con acabado pulido espejo. La demanda de sedes corporativas en Buenos Aires nos obligó a duplicar la capacidad de producción.
Incorporamos la compatibilidad nativa con sistemas de credenciales y biometría. Desde entonces, cada equipo sale de fábrica con los protocolos de comunicación listos para conectarse a la infraestructura del cliente.
Lanzamos los torniquetes de cristal templado con iluminación LED integrada. Fue la respuesta a un pedido concreto: recibir a visitantes en un lobby ejecutivo sin que el control de acceso se sienta como una barrera.
Hoy nuestros equipos operan en sedes de Mendoza, Córdoba, Rosario y Buenos Aires. El servicio técnico propio sigue siendo el diferencial: respondemos en sitio en menos de 48 horas en cualquier punto del país.
Estamos cerrando el proceso de certificación de resistencia para nuestros modelos de alta seguridad. El objetivo es que cada barrera que fabricamos pueda especificarse en proyectos con requisitos de homologación estricta.
Durante un proyecto de control de acceso aparecen preguntas sobre plazos, compatibilidad con sistemas existentes o ajustes de obra. Te respondemos por los canales que prefieras y con tiempos claros.